ARQ.RED propone una experiencia académica innovadora donde la arquitectura se piensa y se construye en escala real, articulando sustentabilidad, inclusión e impacto social. A partir de residuos electrónicos, estudiantes diseñan prototipos funcionales para espacios comunitarios, en diálogo con necesidades concretas de jóvenes y territorios vulnerables. La iniciativa integra economía circular, trabajo interdisciplinario y compromiso con políticas públicas.
Dirección de Carrera de Arquitectura
Autoras: Mg. Arq. María Eva Contesti
Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño
Universidad Nacional de Rosario - 02 de Febrero de 2026
En la actualidad, la formación universitaria enfrenta el reto de trascender los límites del aula para integrarse activamente en los procesos sociales y ambientales. El workshop ARQ.RED, una iniciativa de la Dirección de la Carrera de Arquitectura de Facultad de Arquitectura, Planeamiento y Diseño (FAPyD-UNR) en colaboración con el Ministerio de Igualdad y Desarrollo Humano de Santa Fe, surge como un modelo pedagógico innovador que propone un cuádruple impacto dentro de la academia. Esta experiencia no solo busca formar profesionales técnicamente capaces, sino ciudadanos comprometidos con su entorno a través de la experimentación material, la interdisciplina y el compromiso social.
Cooperativa de Trabajo Tau | Asociación Civil Nodo Tau
Fotografías: Programa Nueva Oportunidad
Ministerio de Desarrollo e Igualdad de la provincia de Santa Fe
1. Economía Circular: El residuo como recurso
Uno de los pilares fundamentales de ARQ.RED es la reinserción de materiales de descarte de la industria informática. En un contexto global donde los desechos electrónicos crecen exponencialmente, el taller propone transformar estos residuos en materia prima para el diseño de nuevos artefactos. A través de la articulación con el Polo Tecnológico Rosario y la Cooperativa TAU, los estudiantes exploran el paradigma de la economía circular, indagando en técnicas que permitan dotar de valor aquello que la industria desecha. Esta práctica fomenta un enfoque crítico y sustentable, esencial en la formación arquitectónica contemporánea.
PIE: Taller ARQ.RED – 2026
2. El desafío de la escala real (1:1)
Frente a la abstracción que a menudo domina el diseño académico, ARQ.RED propone manipular y diseñar en escala real. Los estudiantes no solo dibujan, sino que experimentan con ensamblajes, encastres y articulaciones mediante ensayos 1:1. Esta metodología de “aprender haciendo” permite una comprensión profunda de la materialidad, los oficios y la factibilidad técnica. El diseño se orienta a la creación de prototipos funcionales y estéticamente significativos, capaces de transformar espacios existentes en estudios de radio, salas de streaming o podcasts.
Entrega de bitácoras: Taller ARQ.RED – 2026 – Taborda Malena
3. Interacción con un cliente real y necesidades concretas
El workshop rompe la simulación académica al interactuar con un cliente real: los jóvenes y adolescentes del programa Nueva Oportunidad y el programa Comunidades Digitales. La labor no es teórica; los estudiantes deben identificar requerimientos y necesidades específicas de espacios situados en contextos de vulnerabilidad social. El objetivo es producir prototipos que sean adecuados para su colocación en centros comunitarios, asegurando que el diseño sea inclusivo y fomente la apropiación por parte de sus usuarios finales.
Entrega de bitácoras: Taller ARQ.RED – 2026 – Murúa Lucia
Entrega de bitácoras: Taller ARQ.RED – 2026 – Fleitas Matías
4. Interdisciplina e impacto social
Finalmente, la importancia de este tipo de actividades radica en su capacidad de generar trabajo interdisciplinario con impacto social. La integración de estudiantes de Antropología de la UNR permite incorporar metodologías participativas y de observación etnográfica. Este diálogo entre la arquitectura y las ciencias sociales asegura que las propuestas no solo cumplan con criterios técnicos, sino que también respeten las lógicas de habitar y la identidad comunitaria de los territorios.
Además, ARQ.RED actúa como un puente: invita a jóvenes de barrios populares a transitar y habitar los espacios universitarios, promoviendo procesos de inclusión social y producción cultural comunitaria. En definitiva, estas actividades demuestran que la academia puede —y debe— ser un actor clave en la construcción de una sociedad más equitativa, sostenible y conectada. Al integrar la formación disciplinar con las políticas públicas, la universidad reafirma su rol como usina de conocimiento aplicado con sentido humano.





















